“Me asustaría que la SIP hablara bien de nosotros”


Gabriel Mariotto criticó la misión de la SIP a la Argentina.

Así lo expresó  el titular de la AFSCA, Gabriel Mariotto, sobre las expresiones de la Sociedad Interamericana de Prensa en contra de las políticas estatales de comunicación. “Defienden a empresas, capitales a los intereses anti populares”, apuntó.

El titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Gabriel Mariotto, criticó hoy  los dichos de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) contra las políticas estatales de comunicación. “Esta es la misma asociación que no decía nada en la dictadura”, acusó.

“Fue una crónica anunciada, no se esperaba otra cosa, su origen es la CIA y es funcional a sectores concentrados”, comentó Mariotto sobre la visita de la SIP al país, en la cual la cámara empresaria se encargó defender los intereses de los monopolios mediáticos argentinos.

Ayer esta sociedad, que reúne a algunos de los principales multimedios del continente, brindó una conferencia de prensa en la sede de la Asociación De Entidades Periodísticas de la Argentina (ADEPA).

“La ley de medios está a la vanguardia de los derechos de la libertad de expresión y ellos hablan con descalificación de la norma porque no quieren competir, quieren un esquema concentrado que condicionen a la política y a los gobiernos”, consideró el funcionario de la AFSCA y se mostró orgulloso por esta oposición: “Igualmente me asustaría que hablaran bien de nosotros porque defienden intereses anti populares”.

Mariotto destacó la postura pro monopolios mediáticos de la SIP. «Defienden empresas, capitales e intereses. No dicen nada sobre periodistas muertos, no son la ONU ni la OEA. Me quedo más tranquilo que nos critique a que nos quiera», reforzó.

Todas estas críticas de Mariotto tienen su sutento en la historia y la actualidad de la SIP. Ayer, su presidente, Gonzalo Marroquín, opinó sobre el caso de Marcela y Felipe Noble Herrera, los herederos del Grupo Clarín: “Hay cosas en las que no se puede opinar, que son cosas de familia”, respondió e ignoró que se trata de un tema de interés público por sospecharse que es un delito de lesa humanidad cometido por la última dictadura militar.

“Nosotros a lo que solemos estar vigilantes es a lo que el Estado está haciendo en contra de la libertad de expresión”, aclaró, y eludió referirse a las amenazas a la libertad de expresión que –según consta en el informe que el gobierno le entregó el miércoles– viene cometiendo el monopolio Clarín.