La predecible carta de la SIP a la Presidenta


Gonzalo Marroquín, titular de la SIP.

A pesar de estar acusada de apoyar los golpes de Estado, de criticar la ley de medios y de considerar la apropiación de hijos de desaparacidos como «cosas de familia», la entidad le envió una carta a la Presidenta, preocupada por la falta de libertad de prensa en el país.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) le envió una carta a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el que expresan «respetuosamente» la preocupación de la entidad por lo que consideran un «debilitamiento de la libertad de prensa» en la Argentina, según constataron sus miembros, durante su última visita al país.

Además, la SIP, acusada de apoyar los golpes de Estado, criticar la ley de medios y considerar la apropiación de los hijos de desaparacidos como «cosas de familia», realizó un «llamamiento» para que el Gobierno «garantice, respete y tolere las voces plurales y diversas de los distintos sectores sociales, medios de comunicación y periodistas».

En línea con los editoriales del diario Clarín, sostuvo: «Nos ha llamado la atención seguir recibiendo denuncias sobre un clima de confrontación en el que se desenvuelve la relación prensa – gobierno, y de polarización política, que dista de los ideales que nutren una democracia».

Críticas a la SIP

Durante su reciente visita al país, la SIP se reunió con trabajadores de distintos medios, que entregaron una solicitada a favor y en defensa de la Ley de Medios, que recibió el apoyo de varias personalidades de la cultura y de los medios de comunicación como el escritor y periodista, Osvaldo Bayer.

En este sentido, el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Gabriel Mariotto, señaló que a la SIP, «no le importa la democracia, le importan sus internas empresariales y sus asociados como medios concentrados de América Latina, y pretenden condicionar a los gobiernos porque no toleran la pluralidad y la diversidad».

Mariotto criticó la declaración de la entidad que, durante su visita al país, cuestionaron la ley de medios sancionada por el Congreso en 2009 como «una legislación que busca desarticular a los medios independientes».

En tanto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, acusó a la SIP de haber apoyado «los golpes de estado».

«Queremos saber si a la SIP le parece que está bien que un par de medios tengan todo el papel con el que se hacen los diarios y revistas del país ¿Existe algún otro lugar dónde este ocurra?», se cuestionó el periodista, Víctor Hugo Morales, quien también participó de la reunión con miembros de la entidad.

Sorprendido por las contradicciones y alarmado por la recomendación de los integrantes de la SIP de dejar en paz «al muerto de Papel Prensa», el secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, afirmó que la visita de la Sociedad Interamericana fue una operación a «la medida de Clarín para garantizar la continuidad del monopolio».

Un poco de historia

La historia de la SIP en América Latina es la historia del intervencionismo de los Estados Unidos en su “patio trasero”, explicó el diario Tiempo Argentino.

La entidad nació en La Habana en 1943. Por aquellos años (y continuó así hasta 1950), las reuniones eran auspiciadas y financiadas por los gobiernos anfitriones. Pues bien, el generoso dictador cubano Fulgencio Batista colaboró en el nacimiento de la organización multinacional dedicada a criticar a los Estados que osaban enfrentarse al poder de los empresarios periodísticos.

La SIP está conformada por los propietarios de medios gráficos y siguen defendiendo las posiciones de los medios dominantes. Y, en esta nueva carta repite su libreto aprendido de memoria. Pudo verse claramente que la SIP no convenció a los argentinos. En cambio son muchos los que vieron más claro su jugada con Clarín y La Nación, y distinguen mejor entre libertad de prensa y libertad de empresa.