Creció el consumo de carne en 2012 por la estabilidad del precio

Los empresarios de la carne llegaron exultantes a la reunión del último viernes con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. «En mayo, llegaremos a un consumo per cápita de casi 70 kilos por habitante y por año», aseguró uno de los hombres del sector. Si bien el número parece exagerado para propios y ajenos, la tendencia de mayor consumo por habitante es real y se debe, en primer lugar, a la estabilidad en los precios del producto en los últimos dos años.

Otro de los popes del sector hasta se animó a mojarle la oreja a su competencia más directa, los productores avícolas. Es que el pollo ha mostrado una curva de precios ascendente, lo que derivó en una caída en el consumo y una equiparación casi total con el valor de la carne vacuna. De hecho, en la actualidad, un pollo entero cuesta lo mismo que un kilo de asado.
Según cifras del Ministerio de Agricultura de la Nación a las que tuvo acceso Tiempo Argentino, el precio promedio del kilo de ganado en pie del Mercado de Liniers fue en 2012 de $ 11,4, mientras que el novillo, uno de los cortes predilectos de los argentinos, se instaló en $ 8,87 en enero del año pasado. En enero de 2013, el valor del kilo de novillo en pie fue de $ 8,67, ligeramente más bajo que en el período anterior. Esa carne llega a la góndola con un precio de entre $ 40 y 45 por kilo, como en el caso del asado.
La escasa movilidad del precio del vacuno en pie y en góndola elevó el consumo de carne per cápita en más de 2 kilos, pasando de los 58 kilos por persona por año de 2012 a los 60,2 kilos de lo que va de este. De esta manera, la tendencia a la suba podría acercar el consumo a los 65 kilos en pocos meses, pero difícilmente llegue a los 70 que, exageradamente, celebraron los carniceros. De todas formas, el aumento es importante, y contrasta con la realidad del pollo, su competencia en la mesa.