En medio de bloqueos, De la Sota y Moyano avanzan en su cumbre disidente

Bajo la acusación de «connivencia» entre el gobernador José Manuel de la Sota y el titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, en los bloqueos a supermercados que lleva adelante en la capital cordobesa Pablo Moyano, los dirigentes se volverán a reunir esta semana para avanzar en una alianza electoral junto a otros dirigentes del PJ disidente, de cara a los comicios legislativos de este año.

El segundo encuentro del PJ disidente, que fue programado en la primera cena que mantuvieron De la Sota y Moyano en la ciudad de Buenos Aires, se realizará en Córdoba y estará signada por el conflicto intersindical que sacude a la Provincia, donde los camiones bloquean a los principales supermercados desde el domingo 24 de marzo.

En ese sentido, otro de los referentes de este espacio político en construcción, el gobernador santacruceño Daniel Peralta, admitió días atrás en TN que la cumbre podría trasladarse a la Casa de Córdoba en la ciudad de Buenos Aires, lo que fue desmentido por fuentes del PJ cordobés.

Más allá de las idas y vueltas a último momento por el bloqueo de Camioneros, el encuentro ha sido confirmado y asistirían, además del anfitrión y el camionero, el economista Roberto Lavagna, Peralta, el ex gobernador chubutense Mario Das Neves y otros dirigentes del peronismo enfrentados con la Casa Rosada.

Con el fin de llegar a un acuerdo electoral, también se sumarían sindicalistas moyanistas y el diputado nacional Francisco De Narváez, quien también mantiene una buena relación con el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri.

Así las cosas, el mandatario cordobés planea juntar a varios dirigentes del PJ disidente para enviar un contundente mensaje a otros políticos justicialistas que se encuentran en una relación “distante” con el kirchnerismo, pero no definen su postura con vista a las próximas elecciones.

La idea del gobernador de Córdoba, según fuentes del PJ cordobés, es conformar un frente electoral en el cual Hugo Moyano sea la columna vertebral del espacio, aunque las caras más visibles serían de dirigentes jóvenes que “no estén vinculados con las políticas del neoliberalismo de los 90, para dar una idea de renovación”.

Para mantener la buena relación con Moyano, De la Sota intentó calmar los ánimos y publicó en Twitter que “no había bloqueos” y llamó “compañeros” –como se llaman entre sí los peronistas- a los camioneros que realizaban los piquetes frente a los principales supermercados de la capital cordobesa.

En la misma línea Pablo Moyano, luego de fustigar al Gobierno cordobés por no dictar la conciliación obligatoria, salió a separar los temas y aseguró: «Podemos ser muy amigos políticos con el gobernador De la Sota, pero en el momento de defender a los trabajadores, vamos a estar al lado de los camioneros».