Reforma judicial: «Hay que terminar con el negocio de las cautelares»

En el marco del debate por la Reforma Judicial, el ministro de Justicia, Julio Alak, destacó hoy la necesidad de «terminar con el negocio de inmoralidad y las medidas cautelares eternas», y aseguró que la ley «no pretende cercenar derechos individuales de los ciudadanos, sino por el contrario».

Desde el Salón Azul del Senado, Alak sostuvo: «Con las medidas cautelares el Estado se encuentra indefenso ante las corporaciones, no ante los individuos. Nunca se llega a tener certeza sobre la legalidad del reclamo,  lo único que pueden echar certeza es una sentencia. Esto se ha transformado en un gran negocio de los estudios jurídicos y las coporaciones».

«Es tiempo de terminar con las lagunas normativas y con el negocio que representan las cautelares, debemos ponerle fin con este proyecto de ley», solicitó el ministro de Justicia, y destacó los «numerosos precedentes» de la iniciativa en países como Italia, Francia y España.

«Cuando un juez recibe una cautelar le tiene que dar vista al ministerio público. Sirve para evitar que en la cautelar se logre el objeto que debería lograrse en la sentencia. La Corte dijo que las cautelares deben tener un plazo razonable. No es razonable que se extiendan un año, dos años o diez años en algunos casos», enfatizó Alak.

El ministro de Justicia explicó además: «Cuando se habla del efecto suspensivo, hemos oído disparates. Quedan excluidos de este mecanismo de pedir un informe al Estado los casos en los que se plantea un derecho a la salud, o los derechos alimentarios. Quedan fuera de esta reglamentación».