Los trabajadores del Hotel Bauen piden ley de expropiación


Concurrido festival por la expropiación del BAUEN

Los cooperativistas del Bauen realizaron hoy un festival artístico para reclamar frente al Congreso la sanción de una ley de expropiación favorable a esta empresa recuperada en el 2003. Había sido abandonado el 28 de diciembre de 2001. En el hoy trabajan 160 personas.

“Estamos aquí para reclamar la pronta sanción de esta ley con las particularidades de nuestro conflicto pero también por una ley de expropiación para todas las empresas recuperadas”, dijo hoy durante la realización del festival artístico el presidente de la Cooperativa de Trabajo Bauen, Federico Tonarelli.

Con la participación de Attaque 77 y Bersuit Vergarabat, entre otras bandas, el acto-festival, que comenzó a las 16 y se extendía esta noche, reclamó al Congreso que convierta en ley un proyecto con dictamen favorable de la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y ONGs de la Cámara de Diputados.

Entre numerosas adhesiones de movimientos sociales y políticos, Nora Cortiñas llevó el respaldo de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora a la cooperativa del Bauen y otras empresas reabiertas por los trabajadores después de quiebras y cierres patronales.

“Les decimos a los legisladores que de una vez por todas salga esta ley, y le pedimos al gobierno que la ponga en funcionamiento”, dijo Cortiñas y denunció que, “los mismos que cerraron las empresas y dejaron a todos en la calle, ahora vuelven con intentos de desalojos” por vía judicial.

Acudió al festival una multitud, en su mayoría joven y en parte con banderas y carteles de una amplia diversidad de agrupaciones sociales y políticas, así como delegaciones de empresas autogestionadas de varias provincias.

«El proyecto de expropiación (del Bauen) toma en cuenta el papel que puede jugar el Estado como acreedor de los antiguos patrones por una deuda contraída durante la última dictadura y estimada en 8,6 millones de pesos por un fallo judicial de 2007», explicó Tonarelli, según consignó la agencia Télam.

Esta deuda surge de un crédito blando del ex banco estatal BANADE al que accedió en 1978 la familia Iurcovich para la construcción del Bauen, gracias a sus contactos con exponentes de la dictadura, y que nunca canceló.

«Hace falta la voluntad política del Estado de jugar a favor de esta acreencia de más de 30 años y a favor de los trabajadores que gestionamos desde hace ocho años el hotel, ahora al 100 por ciento de su capacidad y con compromisos asumidos con sus proveedores y clientes», subrayó el presidente de la Cooperativa.

El hotel autogestionado, en el que trabajan unos 160 cooperativistas, tiene alrededor de 190 habitaciones en uso y grandes salones con capacidad para servir almuerzos o cenas para 300 personas al mismo tiempo.

El establecimiento había sido cerrado el 28 de diciembre de 2001, abandonado y vaciado, hasta que 20 de sus trabajadores lo reabrieron en marzo de 2003.