Los trabajadores de Lustramax denunciaron 29 despidos ilegales en plena vigencia de un Proceso Preventivo de Crisis y se declararon en alerta y asamblea permanente dentro de la planta de Tortuguitas. Reclaman la reincorporación de los cesanteados, el pago de salarios adeudados y el respeto a la normativa laboral vigente.
La empresa del mayorista Lustramax, ubicada en la localidad bonaerense de Tortuguitas, atraviesa un fuerte conflicto laboral luego de despedir a 29 trabajadores en el marco de un Proceso Preventivo de Crisis habilitado por la Provincia. Delegados y empleados denunciaron que las desvinculaciones son ilegales y de carácter persecutorio, y resolvieron mantenerse en estado de alerta y asamblea permanente dentro de la fábrica.
Desde el cuerpo de delegados advirtieron que la empresa no atraviesa una crisis real, ya que la actividad productiva se desarrolla con normalidad. En ese sentido, señalaron que, pese a haber iniciado el Preventivo de Crisis, la compañía avanzó con los despidos cuando la normativa vigente establece que no pueden producirse cesantías hasta que el Ministerio de Capital Humano finalice el análisis del expediente.
Según relataron los trabajadores, el conflicto se originó tras una serie de reclamos económicos incumplidos por la empresa. Entre ellos, denunciaron una deuda de cuatro meses con la obra social, el pago incompleto del aguinaldo y un bono interno acordado en diciembre que nunca fue abonado.
La tensión escaló durante una asamblea realizada dentro de la planta, donde los trabajadores resolvieron por unanimidad defender todos los puestos de trabajo, tanto efectivos como contratados, y rechazar cualquier tipo de despido. En ese contexto, la empresa dio aviso a la policía con el objetivo de dar por finalizada la asamblea, lo que generó un fuerte malestar entre los empleados. Posteriormente, intervino la DDI, que intentó abrir una instancia de diálogo.
Federico Salazar, uno de los trabajadores afectados, relató a C5N que este lunes al menos trece empleados se presentaron a trabajar y no pudieron ingresar a la planta sin recibir ninguna notificación formal. “Somos empleados efectivos y de la noche a la mañana no nos dejaron entrar, sin telegrama ni explicación. Hace semanas venimos reclamando porque no nos pagaban correctamente, con parte del salario en blanco y otra en negro”, señaló, y cuestionó la presencia policial en el lugar.
Otros trabajadores manifestaron su desconcierto y preocupación por la situación. “Trabajo hay, la mercadería sale, no entendemos por qué quieren despedirnos así porque sí”, expresó uno de ellos, con más de seis años de antigüedad en la empresa. Otro empleado remarcó el impacto social del conflicto: “Tengo tres hijos, pago alquiler y soy el único ingreso de mi casa. Hace meses que la empresa no paga la obra social”.
Mientras el Proceso Preventivo de Crisis continúa bajo evaluación, los trabajadores de Lustramax permanecen dentro de la fábrica en asamblea permanente, exigiendo la reincorporación inmediata de los despedidos, el pago de las deudas salariales y el cumplimiento de la legislación laboral vigente.
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