Las empresas hablan de quiebra por la estructura de costos. El Gobierno insiste en un tope salarial para los choferes y descree de las amenazas de paro de la UTA. La paritaria volvió a fracasar y volverán a verse las caras el 27.
En medio de cambios en la conducción de la Secretaría de Transporte, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del sector no lograron llegar a un acuerdo en el marco de la paritaria por la revisión salarial de los choferes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Representantes de ambas partes se reunieron este jueves sin lograr una definición, por lo que debieron pasar a un cuarto intermedio.
El encuentro se dio en el marco de una audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo que conduce Julio Cordero. Allí se dieron cita los enviados de la parte gremial y de las compañías sin lograr destrabar el conflicto que podría desembocar en la paralización del servicio, lo que podría afectar a millones de usuarios.
La sospecha que sobrevuela es que el Gobierno y las empresas dilatan intencionalmente la negociación y descreen de la capacidad de daño de la UTA de Roberto Fernández que en otros tiempos lograba destrabar entendimientos con la mera amenaza de una huelga.

Durante la reunión de este jueves, la UTA presentó una «última versión de propuesta de incremento salarial» ajustada a la dinámica de las discusiones previas. Desde el gremio habían calificado como una «burla» el ofrecimiento del 1% que habían realizado en un encuentro previo las empresas. La entidad advirtió en su momento que los ingresos actuales no alcanzan para «sostener un hogar».
Desde las empresas afirman que el objetivo es alcanzar una “justa recomposición salarial”. Sin embargo, volvieron a condicionar cualquier aumento a la aprobación de una nueva estructura de costos por parte de la Secretaría de Transporte, ya que, según sostienen, padecen un “estrangulamiento financiero” por el retraso en el pago de subsidios estatales. Aseguran que el 40% de las firmas están al borde de la quiebra.
Debido a las diferencias entre las partes, los funcionarios del gobierno convocaron a un cuarto intermedio hasta el próximo martes 27 de enero a las 15.00 horas, cuando se lleve a cabo una audiencia virtual para intentar acercar a las partes.
En medio de esta nueva postergación, la UTA ratificó que mantendrá activo su estado de alerta. En caso de que en la próxima audiencia no surja una respuesta concreta, activarán el plan de lucha que podría derivar en un paro total de las actividades en las líneas del AMBA.
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