ATE Zárate y empresas denunciaron presuntos sobreprecios en contrataciones de servicios en NASA, la empresa argentina de energía nuclear en Atucha I, II y Embalse. Esto derivó en el apartamiento de dos gerentes cercanos al presidente de la estatal Nucleoeléctrica. El escándalo estalla en medio de una fuerte interna, acusaciones cruzadas y el avance del plan oficial de privatización parcial de la empresa.
El directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) resolvió apartar a dos gerentes que respondían directamente a su presidente, Demián Reidel, tras una serie de denuncias por presuntos sobreprecios en la contratación del servicio de limpieza en las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. La medida incluyó el retiro de la firma al gerente general, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso.
Según informó Infobae, las acusaciones surgieron tanto de empresas competidoras en la licitación cuestionada como de sectores internos de la compañía y del sindicato ATE-Zárate. En el centro de la controversia se encuentra una contratación que, según las denuncias, habría dejado fuera a una decena de oferentes y permitido la continuidad de la firma LX Argentina con una propuesta hasta un 140% superior a los precios de referencia, sin la autorización del directorio que exigen los procedimientos internos. El propietario de la empresa figura, además, como ex aportante del PRO.
Como reemplazo de Famá en la Gerencia General fue designado Fernando Monserrat, quien ya había ocupado ese cargo en el pasado y es ajeno al entorno de Reidel. La decisión fue interpretada como un revés político para el economista, cercano al presidente Javier Milei. Según trascendidos, tras la votación Reidel habría increpado a su vicepresidente, designado por él, por apoyar la nominación de Monserrat y se habría retirado de la reunión de manera abrupta.

El clima interno en NASA es de fuerte tensión. La empresa atraviesa un momento de denuncias cruzadas vinculadas a distintos procesos licitatorios y de compras, que enfrentan a trabajadores de larga trayectoria, a incorporaciones de administraciones anteriores y a funcionarios llegados durante la actual presidencia de Reidel. En ese marco, desde el sector señalado por la licitación de limpieza contraatacaron con acusaciones sobre contrataciones realizadas en 2023 que continúan vigentes y que también presentarían irregularidades. «Hay que situarse en 2023 y en la inflación que se manejaba en ese entonces. Había que contemplar las estimaciones que había para más adelante y las subas de precios que ya teníamos por entonces”, explicaron funcionarios de entonces a Infobae.
Las disputas se intensificaron semanas atrás tras una denuncia interna del gerente de planta de Atucha, Juan Pablo Nolazco. Paralelamente, ATE-Zárate alertó sobre la contratación de una empresa de software cuyo monto habría escalado de 600.000 dólares a 7 millones de dólares, lo que implicaría un presunto sobreprecio superior al 1.000%.
El conflicto se produce mientras el Gobierno impulsa una privatización parcial de Nucleoeléctrica, contemplada en la Ley Bases. El plan, promovido por Milei y Reidel, apunta a aprovechar los recursos humanos y los programas estatales, reconocidos por su desarrollo en el uso pacífico de la energía nuclear, para emprendimientos privados nacionales y extranjeros, una hoja de ruta que enfrenta un fuerte rechazo entre los trabajadores.
En el directorio de NASA, además de Reidel, participa el abogado Diego Chaher, cercano a Santiago Caputo, a quien se señala como uno de los encargados de supervisar los procesos de privatización. En esa línea, Caputo impulsó el año pasado la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares en el Ministerio de Economía, actualmente a cargo de Federico Ramos Napoli.
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