Según datos de la Seguridad Social, 39.283 trabajadores registrados comenzaron a cobrar la prestación por desempleo entre enero y marzo, principalmente de la industria, el comercio y la construcción. En dos años y tres meses de gestión, más de 367.000 personas accedieron al beneficio.
El impacto de los despidos en el empleo registrado se refleja con crudeza en las estadísticas del seguro de desempleo. Durante el primer trimestre de 2026, un total de 39.283 trabajadores en relación de dependencia que fueron despedidos sin causa comenzaron a percibir la Prestación por Desempleo, según datos oficiales de la Seguridad Social. La cifra da cuenta del ritmo de cesantías asociadas a problemas, cierres o reestructuraciones empresariales en lo que va del año.
Los sectores más golpeados son la industria, el comercio y la construcción. Del total de nuevas altas, 10.357 correspondieron a extrabajadores industriales, 8.559 al comercio y 6.731 a la construcción. En marzo de 2026, considerando tanto las altas como las bajas (por reinserción laboral o vencimiento del beneficio), 104.550 personas cobraron el seguro, con un pago promedio de 300.557 pesos. Del total, 71.790 eran varones y 32.760 mujeres, y la mayoría residía en la provincia de Buenos Aires (44.716), seguida por Córdoba (7.881), Santa Fe (7.476) y la Ciudad de Buenos Aires (6.857).

La acumulación de los últimos dos años y tres meses de gestión muestra una tendencia creciente en la destrucción de empleo registrado. Sumando las 174.335 altas de 2024, las 153.847 de 2025 y los 39.283 del primer trimestre de 2026, se totalizan 367.465 trabajadores que accedieron al seguro por desempleo en este período. En comparación, durante 2023 se registraron 108.942 altas y en 2022 un total de 86.268, lo que evidencia una escalada significativa de las cesantías en los últimos años.
Tienen derecho a esta prestación los despedidos sin justa causa, por finalización de contrato o por causas externas al trabajador, siempre que hayan estado en relación de dependencia bajo la ley 24.013. Mientras cobran el seguro —con una duración máxima de 12 meses— los beneficiarios mantienen las asignaciones familiares, la cobertura de obra social y los meses de prestación se computan como antigüedad jubilatoria. El monto es descendente: 100% durante los primeros cuatro meses, 80% entre el quinto y octavo mes, y 70% entre el noveno y el duodécimo.
Sin embargo, pese a que el Consejo del Salario Mínimo dispuso en 2023 que la prestación debería equivaler al 75% de la mejor remuneración mensual de los seis meses anteriores al despido, una resolución aclaratoria fijó un piso del 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil y un techo del 100%, lo que en la práctica anula aquella equivalencia y limita el monto real que perciben los trabajadores despedidos. Para acceder al beneficio se requiere haber tenido al menos seis meses de trabajo con aportes en los tres años previos al despido o, en el caso de trabajadores eventuales o de temporada, haber trabajado más de 90 días en el último año, y los mayores de 45 años tienen derecho a seis meses adicionales de cobertura.
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