Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: una jornada para prevenir riesgos laborales y fue instaurada por la OIT desde 2003

Cada 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo promueve esta fecha para sensibilizar sobre la prevención de accidentes y enfermedades laborales en los diversos sectores productivos

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo es una fecha instaurada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para reflexionar sobre la importancia de proteger la vida y la integridad de los trabajadores en todo el planeta.

Esta jornada, que se celebra cada 28 de abril desde 2003, tiene como objetivo principal generar conciencia y movilizar a la sociedad frente a los riesgos que existen en los entornos laborales. La OIT, organismo especializado de las Naciones Unidas, impulsa esta iniciativa para alentar la adopción de medidas preventivas y políticas efectivas que reduzcan la incidencia de accidentes, lesiones y enfermedades profesionales.

Cada año, el organismo internacional propone un eje temático específico y publica informes técnicos que orientan las acciones globales de prevención. La fecha también coincide con el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos y Heridos, una efeméride impulsada por el movimiento sindical para recordar a quienes han perdido la vida o han sufrido daños a consecuencia de su empleo.

Origen, fundamentos y reconocimiento internacional

La conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tiene su origen en la decisión de la Organización Internacional del Trabajo de establecer una jornada global dedicada a visibilizar la problemática de los accidentes y enfermedades en el ámbito laboral.

 

La OIT, fundada en 1919 y con sede en Ginebra (Suiza), es la agencia de Naciones Unidas responsable de promover los derechos laborales y fomentar condiciones de trabajo dignas. La fecha del 28 de abril fue elegida para coincidir con el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos y Heridos, una iniciativa surgida en 1996 por parte de organizaciones sindicales que buscaban rendir homenaje a las víctimas de accidentes y enfermedades profesionales.

El reconocimiento oficial de esta jornada por parte de la OIT se produjo en 2003, cuando se decidió institucionalizarla como un día de reflexión y acción global. Desde entonces, el 28 de abril se ha convertido en una fecha de referencia para gobiernos, empleadores y trabajadores que buscan mejorar la seguridad en los puestos de trabajo y garantizar la salud ocupacional.

En 2022, la OIT dio un paso adicional al incluir el derecho a un entorno laboral seguro y saludable entre los principios y derechos fundamentales reconocidos en su Declaración sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo. De acuerdo con el organismo, este derecho básico debe estar garantizado por los Estados y las empresas a través de normativas, políticas y sistemas de inspección efectivos.

Según la OIT, cada año se producen en el mundo más de 2,78 millones de muertes relacionadas con el trabajo, de las cuales aproximadamente 2,4 millones se deben a enfermedades profesionales y 380.000 a accidentes laborales. Además, se estima que ocurren alrededor de 374 millones de lesiones no mortales asociadas al trabajo, muchas de las cuales tienen consecuencias graves para la vida y el bienestar de los trabajadores y sus familias. Estas cifras, publicadas por la OIT en su informe global, subrayan la magnitud del problema y la necesidad urgente de fortalecer las políticas de prevención.

 

Cada edición del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo está enfocada en un aspecto prioritario para la agenda internacional de prevención. En 2026, la campaña de la OIT pone el acento en los riesgos psicosociales y en la importancia de la salud mental en el entorno laboral. Según el organismo internacional, factores como la carga de trabajo excesiva, la falta de autonomía en las tareas, el estrés y el acoso laboral constituyen amenazas crecientes para la salud física y emocional de los empleados.

“El bienestar de los trabajadores depende no solo de la ausencia de accidentes físicos, sino también de la gestión adecuada de los riesgos psicosociales”, indicó la directora del Departamento de Condiciones de Trabajo de la OIT, Vera Paquete-Perdigão. El informe técnico publicado este año destaca que 840.000 muertes anuales están asociadas a factores psicosociales en el trabajo, lo que representa una proporción significativa de las muertes laborales globales.

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