En lo que es una medida de disciplinamiento, Correo Argentino lanzó cientos de telegramas de despido. Están destinados a trabajadores que participaron de las asambleas en las que se reclamó aumento salarial. Las paritarias en la empresa están pisadas. Reforma Laboral en práctica.
La tensión crece en el Correo Argentino tras el inicio de un plan de lucha sindical por la reapertura de paritarias. Es que desde la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (Foecyt) denunciaron el envío de decenas de telegramas de despido como respuesta a los reclamos salariales de los empleados.
En la ciudad de Santa Fe, ya son 39 los trabajadores notificados, lo que derivó en una profundización de las medidas de fuerza. En Mar del Plata suman otros 20 y la situación se replica en cada una de las seccionales.
En diálogo con LT10, el secretario general del gremio santafesino, Alberto Cejas, confirmó un paro de 48 horas previsto para el lunes y martes de la próxima semana. “Reclamar un salario digno hoy está penado con el despido. Es una situación que no vamos a permitir”, afirmó.
Desde el sindicato señalaron que el sueldo inicial de un trabajador del correo se ubica en torno a los $700.000, una cifra que consideran insuficiente en el contexto inflacionario.

Los rumores indican que está tanda de cesantías llegaría a un total de 900 empleados. Muchos de ellos con pocos años para jubilarse.
Además, cuestionaron el superávit de $28.000 millones que exhibe la gestión nacional. “Es muy simple lograr superávit si bajás 7.000 trabajadores y planchás los salarios. Es como si en tu casa dejaras de darle de comer a tus hijos para que te sobre plata a fin de mes”, graficó Cejas.
Según datos gremiales, la planta de personal del Correo Argentino pasó de 18.000 a 11.000 empleados en el último año, entre retiros voluntarios y despidos. En la provincia de Santa Fe, la reducción alcanza unos 200 puestos sobre un total de 1.000, lo que representa una caída del 20%.
Otro de los puntos más sensibles del conflicto es la presunta tercerización del servicio en localidades del interior. El gremio denunció que, ante la falta de personal propio, la empresa recurre a firmas privadas como Oca o Flecha Log para tareas de distribución.
“Es un costo mayor que tener un cartero propio. Vemos camionetas tercerizadas que cobran 10 horas sin moverse y parece no preocuparle a quienes conducen la empresa”, sostuvo el dirigente, quien además advirtió que esta práctica “trasciende gestiones”
