El SOMU (marítimos), SICONARA (conductores navales) y el STIA (industria alimentaria) solicitaron una audiencia urgente al gobernador de Chubut Ignacio Torres para destrabar el conflicto laboral alrededor de la producción de langostino con Agropez S.A., vinculada al Grupo Conarpesa. Advierten que una eventual medida de fuerza podría paralizar las plantas procesadoras y comprometer el inicio de la zafra provincial.
Los principales sindicatos del sector pesquero de Chubut encendieron las alarmas ante la posibilidad de que la próxima temporada de langostino en aguas provinciales no pueda comenzar en los plazos previstos. El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) solicitaron una audiencia urgente al gobernador Ignacio Torres para abordar los conflictos laborales que mantienen con la firma Agropez S.A., una empresa vinculada al Grupo Conarpesa. La presentación conjunta, fechada el 16 de octubre, también fue dirigida al secretario de Pesca, Diego Brandán, y al secretario de Trabajo, Nicolás Zárate, y busca la intervención del Gobierno provincial para encauzar las diferencias antes del comienzo de las operaciones.
El reclamo involucra tanto al personal embarcado como a los trabajadores de planta, y el eje central de la disputa pasa por presuntos incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo 372/04, particularmente en lo que respecta a la modalidad de liquidación salarial del personal de procesamiento. Los gremios sostienen que la empresa no está respetando los artículos 20 y 21 del convenio, que contemplan remuneraciones por tiempo trabajado o por producción, y que en este último caso el cálculo debe realizarse sobre el kilaje neto elaborado. La controversia se profundizó luego de que el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, defendiera públicamente un esquema mixto de remuneración para los clasificadores, que combina un importe por cajón con un adicional por kilo producido, una modalidad que los sindicatos consideran incompatible con las disposiciones convencionales.

El conflicto excede la discusión salarial y amenaza con repercutir directamente sobre la actividad de las plantas procesadoras, la descarga de materia prima y la organización comercial de toda la temporada. Ante la falta de respuestas, el STIA ya anticipó la posibilidad de un paro total de actividades, una medida que, de concretarse, paralizaría la producción en plena zafra. Si bien la advertencia de huelga corresponde específicamente a ese sindicato, la presentación conjunta de las tres organizaciones apunta a generar una instancia de diálogo con las autoridades provinciales para evitar que el conflicto escale y afecte a todo el entramado pesquero de Chubut, según informó el sitio especializado Pescare.
La convocatoria solicitada al Gobierno de Chubut se presenta ahora como el principal paso institucional para abordar las diferencias antes del inicio de la temporada. Los gremios esperan que la intervención del gobernador Torres y de las carteras de Pesca y Trabajo permita destrabar la situación y garantizar que la zafra de langostino, una de las principales fuentes de divisas y empleo de la provincia, pueda desarrollarse con normalidad.
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