Crisis en la industria láctea: Quebró ARSA, histórica fábrica de yogures y flanes, y 400 empleados fueron despedidos

La Justicia decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), la firma que producía yogures y postres de SanCor, tras el fracaso del concurso preventivo. El cierre de sus plantas en Buenos Aires y Córdoba deja a 400 trabajadores sin empleo y profundiza la crisis en el sector lácteo. Desde la empresa atribuyeron la quiebra al contexto económico nacional con caída del consumo, alta inflación, encarecimiento de la leche cruda y más.

 

La Justicia confirmó la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), empresa dedicada a la producción de yogures y postres bajo licencia de SanCor Cooperativas Unidas Ltda. La medida, dictada en noviembre de 2025, pone fin a un extenso proceso de crisis que culminó con el despido de alrededor de 400 trabajadores.

El fallo llegó tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril de 2024. La compañía, que había sido adquirida por el holding vinculado al Grupo Vicentin, acumulaba deudas con proveedores, transportistas y empleados, con atrasos salariales desde 2023 y reiteradas suspensiones.

ARSA operaba dos plantas clave: una en Arenaza, partido de Lincoln (Buenos Aires), con unos 180 empleados; y otra en Monte Cristo (Córdoba), donde trabajaban cerca de 200 personas. El impacto también alcanza a comunidades como Sunchales y Lincoln, históricamente ligadas a la actividad láctea.

Muchos de los trabajadores despedidos contaban con más de 30 años de antigüedad en la ex SanCor, lo que profundiza el impacto social de la medida.

La empresa fue creada en 2016 para adquirir la división de productos refrigerados de SanCor por aproximadamente 100 millones de dólares. En 2019, inversores asociados a Vicentin y al fondo BAF Capital asumieron el control con la promesa de modernizar y sostener la línea de postres y yogures.

Sin embargo, hace dos años y medio la gestión fue transferida a la firma venezolana Maralac S.A., cuyos directivos también administran La Suipachense. La situación financiera continuó deteriorándose y en abril de 2024 la compañía solicitó el concurso preventivo.

Rumores sobre posibles interesados, como Inverlat, los propietarios de Havanna, o los grupos Werthein y CarVal, no se concretaron. Finalmente, el juez Federico Güerri, a cargo del Juzgado Comercial N.º 29, Secretaría 58, ordenó la liquidación total, con inhibición de bienes y embargo de fondos.

ARSA era responsable de la elaboración de reconocidos productos lácteos refrigerados de SanCor. Entre ellos se encontraban líneas de yogures como Yogs y Primeros Sabores, y postres tradicionales como los flanes caseros SanCor, Shimy, Sancorito, Sublime y Vida, que durante décadas formaron parte de la mesa de muchas familias argentinas.

Desde la empresa atribuyeron la quiebra al contexto económico nacional: caída del consumo, alta inflación, encarecimiento de la leche cruda, devaluaciones y políticas de control de precios como el programa Precios Justos implementado en 2023.

No obstante, referentes del sector lácteo señalan problemas estructurales y de gestión, además de posibles irregularidades en el proceso concursal. La sobreoferta de leche, las restricciones a las exportaciones y los desequilibrios en la cadena de pagos habrían agravado la situación de una empresa ya debilitada.

El fracaso en concretar una venta, en parte condicionado por causas judiciales vinculadas a Vicentin, terminó por sellar el destino de la histórica firma.

 

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