Organizaciones de Derechos Humanos movilizaron juntos a espacios políticos, gremiales, estudiantiles y artísticos en unidad, aunque leyeron documentos diferentes.
La Plata fue escenario este lunes de la tradicional marcha del 23, que se realiza cada año en vísperas del aniversario del golpe de Estado de 1976. En el marco de los 50 años de aquel hecho que golpeó sobremanera a la ciudad y a sus vecinas Berisso y Ensenada, la movilización tuvo la novedad de convertirse en una marcha unificada que encontró a organismos de derechos humanos, gremios, organizaciones peronistas, radicales, socialistas y de izquierda, que en general se dividen en dos columnas.
Milei lo hizo: es la primera marcha que, en dos décadas, se realiza con todos los espacios caminando juntos desde la Plaza San Martín hasta la Plaza Italia. Es que pasaron 20 años desde que las diferencias políticas entre las organizaciones hicieron partir las caminatas. Aún así, cada sector tuvo su cierre y, por ende, sus respectivos documentos que se leyeron en Plaza San Martín (la Izquierda) y en Plaza Moreno.
En una esquina de la Plaza, Marcela sostiene un cartel con dos fotos y dos nombres: Cecilia y Adriana Carranza. Los restos de una de ellas -no se sabe cuál- fue reconocido hace algunos días por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense tras un estudio en La Perla, el mayor centro de detención y extermino del interior del país, en Córdoba. Marcela es sobrina de las mellizas y recién ahora su familia puede cerrar parte de su historia.

“Fueron días de mucha movilización familiar, sobre todo de mi vieja, que es muy grande, tiene 88 años, y pudo elaborar un poquitito un duelo, porque tenemos la angustia de que nunca vamos a saber de cuál de las dos es el diente que hemos encontrado. O sea, seguimos diciendo que Adriana o Cecilia han sido asesinadas, pero Adriana o Cecilia siguen desaparecidas. Y ahora tenemos que seguir con la lucha más que antes, o igual que antes”, dijo a Buenos Aires/12 sin dejar de ocultar la emoción en sus ojos celestes tras las gafas violetas.
Así como Marcela, en La Plata hay decenas de hijos, hermanos, sobrinos, nietos y nietas, amigos y conocidos de los miles que fueron detenidos y desaparecidos que hoy caminan juntos. Una de ellas es Lucía García Itzigsohn, integrante de H.I.J.O.S, quien expuso a este medio mientras formaba parte de la tradicional ronda al monumento al libertador que “ver la plaza llena cumple con la expectativa que teníamos, de que iba a ser una movilización enorme”.
“Estos 50 años nos interpelan porque no nos imaginamos que íbamos a estar ante una nueva versión del mismo neoliberalismo que propusieron Martínez de Hoz y la dictadura genocida y desde ese punto de vista es una desafío construir una alternativa política para salir de esto. Y lo vamos a hacer”, marcó.
Una jornada contra el olvido
Antes de la marcha, diversas actividades como la pintada de pañuelos, homenajes, presentación de libros, plantación de árboles y demás acciones artísticas tuvieron lugar en diferentes puntos de la región. Una de las acciones de impacto fue la colocación de decenas de zapatos sobre la plaza, justo frente a la Legislatura, para recordar a los 1200 detenidos-desaparecidos de la zona, que luego fueron embolsados y donados. “Buscamos establecer un puente que una simbólicamente los pasos de los desaparecidos, su camino de lucha, con el pueblo”, dijo a Buenos Aires/12 Clarisa, una de las organizadoras de la actividad.
Otra acción artística tuvo que ver con la intervención de carteles sobre la fachada del Pasaje Dardo Rocha. Cuando empleados de seguridad del centro cultural se acercaron a despegarlos no duraron mucho. “¡Dejen eso!”, gritaron al unísono los militantes y los hicieron volver sobre sus pasos.
La escena quedó expuesta ante la vista del ex juez español Baltasar Garzón, quién pasó caminando por la vereda exactamente en ese momento. El hombre que, entre otras cosas definió la detención del dictador chileno Augusto Pinochet, quedó asombrado. “Es la primera vez que estoy en una demostración de la memoria en La Plata, quería acompañar a las víctimas. Estoy muy emocionado porque el cariño es mutuo y es un momento para estar ante tanto negacionismo y tanto retroceso de derechos”, dijo a Buenos Aires/12.

El gabinete bonaerense también dio el presente a través de los ministros de Gobierno, Carlos Bianco y de Infraestructura, Gabriel Katopodis y la ministra de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz.
“Me parece importante que todas las organizaciones, sindicatos y agrupaciones pudieran unificar la marcha, es un símbolo y mensaje claro al Gobierno nacional que no solo trató de reinterpretar el golpe, sino porque es un contexto donde la gente la pasa mal y las fuerzas del campo popular, civilizadamente, puedan compartir el espacio”, señaló Bianco a Buenos Aires/12.
A su turno, Katopodis destacó que además de los 50 años, toca “enfrentar sectores de poder muy poderosos en Argentina y el mundo; se los combate y va a ganar en la calle porque Madres y Abuelas nos marcaron ese camino”.
La dirigente del Frente de Izquierda y exdiputada provincial, Laura Cano, resaltó que una gran tramo de la movilización sea unificado. “Nosotros planteamos que para pelear contra los ajustadores de hoy y de ayer, tenemos que estar juntos”, señaló, aunque también enfatizó sobre el accionar de la Triple A y las desapariciones previas al golpe.
Con fuerte presencia de los gremios, también las y los trabajadores de diversos rubros se hicieron sentir en la capital bonaerense. “Pan, techo y trabajo”, rezaba un humilde cartel blanco con grandes letras negras que cargaba un obrero. Junto a él iba Beatriz Ullarte, titular del Sindicato del Viajante, quien expuso “en este contexto hay muchos golpeas a los trabajadores, por eso eso el mensaje a los más chicos es que se capaciten y nunca dejen que se lleven puestos sus derechos, nosotros estamos para acompañarlos y pelear por ellos”.

Al poner en valor la realización de una sola marcha, el presidente de la UCR La Plata, Pablo Nicoletti expresó a este medio que “la lucha por los derechos humanos no es patrimonio de un partido político; es un consenso social que tenemos en La Plata y el mejor homenaje que podemos hacer a quienes pelearon por la dignidad de las personas es que sea de toda la sociedad”.
“Veo que hay un bombardeo de información que confunde a la gente en situaciones que teníamos superadas. No es lo mismo la violencia del Estado que la de personas o grupos. Condemos el terrorismo de Estado y eso tiene que quedar claro para los que vienen atrás”, sumó el radical.
La enorme movilización, que llegó a unas diez cuadras, concentró también a centros de estudiantes, colectivos artísticos, vecinos independientes pero también a hinchas. En la marcha hubo camisetas de casi todos los clubes de Primera y algunos del Ascenso, destacando por la localía las de Estudiantes y Gimnasia.
Felipe Bertola, del frente Pincharratas con Memoria, marcó que “los desaparecidos nos faltan a todos” más allá de los colores y subrayó que “no solamente tenemos socios y deportistas desaparecidos, sino que todavía los clubes luchamos por la identidad popular y la Patria que nos arrebataron”.
“El negacionismo se combate en las calles, el fútbol es de los pocos espacios que en esta Argentina seguimos defendiendo y hoy tenemos hinchas que no pueden ir a la cancha porque el terrorismo los desapareció, es rol de los clubes reivindicarlos”, dijo.
La Plata homenajeó a los héroes de la memoria
Antes de la masiva movilización, tanto la Provincia como la Municipalidad llevaron adelante actividades oficiales en el marco de la antesala del aniversario del golpe.
Por su parte, la Subsecretaría de Derechos Humanos que conduce Matías Moreno, realizó un conversatorio en el Teatro Argentino que contó con la presencia de Baltasar Garzón, Stella Calloni, Eugenio Raúl Zaffaroni y Adolfo Pérez Esquivel, con la intención de abordar los desafíos de la lucha por los derechos humanos en el marco del crecimiento de los discursos negacionistas.
Luego, el intendente de La Plata, Julio Alak, encabezó el acto formal en el que se declaró a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, como “monumento cultural viviente” de la ciudad, la máxima distinción platense, tal como dio cuenta Buenos Aires/12 el último viernes. La entrega de la distinción la recibió una de las hija de Estela, Claudia, dado que la Abuela no pudo estar presente por problemas de salud. Asimismo, el juez Baltasar Garzón Real fue declarado Visitante Ilustre de la ciudad.
En el marco de la Semana de la Memoria, realizamos una emotiva jornada de reflexión, memoria y derechos humanos en La Plata.
Durante el encuentro, declaramos a Estela de Carlotto “Patrimonio Cultural Viviente” de la ciudad y distinguimos como “Visitante Ilustre” a Baltasar… pic.twitter.com/re5qnspnci
— Julio Alak (@Julio_Alak) March 23, 2026
Leonardo Fosatti Ortega, subsecretario de Derechos Humanos de La Plata y nieto recuperado, valoró que el juez “pagó las consecuencias, porque el poder de turno en Argentina y el mundo hace pagar las consecuencias, pero sigue acá marcando que hay luz al final del túnel como lo hacen las Abuelas y las Madres”.
“Para todos los que restituimos nuestra identidad gracias a Abuelas, Estela también es nuestra abuela. Estela es la primera mujer que recibe el máximo reconocimiento de la ciudad y queremos homenajearla todo lo que se merece, que seguro sea poco. Restituyeron 140 identidades, faltan más de 300 pero está el compromiso de una sociedad entera y ahora, más que nunca, tenemos que estar al frente no solo buscando a los nietos sino también acompañando porque trabajar la memoria es trabajar nuestro presente”, expuso.
“Me emociona verlo porque compartimos equipo de trabajo durante años cuando impulsamos la práctica de los juicios por la verdad. Es un día de enorme tristeza porque estamos ante el aniversario del Golpe más sangriento, que fue parte de un sistema para eliminar a los opositores políticos, el Plan Cóndor, que planificó en toda Latinoamérica un plan de exterminio. Sentó el precedente para un plan posterior que tuvo como objeto la destrucción de la industria y los derechos sociales, el consenso de Washington, que es muy parecido a lo que ocurre en países latinoamericanos”, expuso Alak.
Al cierre, el juez español recordó que Alak fue su jefe cuando estuvo al frente del Centro de Promoción de Derechos Humanos cuando el alcalde era ministro de Justicia. “Fueron años intensos y eso me lleva a mencionar a quien era presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, que tanto ha sufrido por defender a los más vulnerables y por ser coherente. Un poder judicial corrupto perpetró una sentencia vergonzosa”, enfatizó.
FUENTE PAGINA 12
