Choferes de Uber en Rosario anunciaron un paro para este martes al denunciar que el aumento de conductores disponibles en la plataforma hizo caer el valor de los viajes, licuando sus ingresos mientras las tarifas quedan congeladas y aumentan los costos de combustible, reparaciones, mantenimiento, seguros y más.
Choferes rosarinos que trabajan para la plataforma Uber anunciaron un paro de actividades para este martes, en reclamo de una actualización de tarifas que no acompaña el aumento del costo de vida ni de los gastos operativos. Detrás de la protesta aparece un fenómeno cada vez más marcado: el crecimiento sostenido de la cantidad de conductores disponibles, que amplía la oferta y empuja hacia abajo lo que la empresa paga por cada viaje.
Según referentes del reclamo, unos 200 choferes planean adherir a la medida, que en muchos casos se extenderá durante toda la jornada. Para quienes impulsan la protesta, la ecuación es clara: cada vez hay más autos conectados a la aplicación compitiendo por los mismos pasajeros, lo que reduce el valor de los viajes y debilita el poder de negociación de los trabajadores.
“Las tarifas están exactamente iguales que cuando empezamos a laburar hace 2 años, más o menos. Es más, a veces, incluso bajan. Hay viajes de 900 pesos. Esto es una cosa absolutamente pauperizada”, sostuvo un trabajador a Rosario3 que se metió de chofer cuando perdió su trabajo a principios de la presidencia de Javier Milei. La facilidad para sumarse a la plataforma, en un contexto de pérdida de empleo formal y búsqueda de ingresos alternativos, generó un fuerte aumento de la oferta de choferes. Esa sobreabundancia, señalan, termina beneficiando a la empresa y a los usuarios, pero ajusta directamente sobre quienes manejan.
De acuerdo con los trabajadores, las tarifas se mantienen prácticamente congeladas desde 2023 y, en algunos casos, incluso bajaron. En términos reales, esto implica ganar menos por viaje mientras suben el combustible, el mantenimiento del vehículo, los seguros y los gastos cotidianos.
A esta dinámica se suma el funcionamiento del algoritmo de Uber, que premia la aceptación constante de viajes con bonificaciones temporales. Según los choferes, este sistema incentiva a aceptar recorridos de bajo valor para alcanzar objetivos, lo que termina consolidando un esquema de mucha disponibilidad, largas jornadas y ingresos cada vez más ajustados.
La convocatoria al paro se difundió principalmente por redes sociales y mensajes privados, e incluye un pedido a los usuarios para que no utilicen la aplicación durante el día de la protesta. Se trata de la primera medida de fuerza de este tipo contra Uber en Rosario, una ciudad donde la plataforma no está habilitada formalmente, pero opera de manera extendida y se consolidó como alternativa al taxi y al transporte público por sus precios competitivos y tiempos de espera reducidos.

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