Villarruel mandó un mail que presionaba a los trabajadores del Senado para que acepten jubilaciones anticipadas y luego pidió que lo descarten
«No podemos garantizarle la permanencia», indicaba la misiva enviada por Recursos Humanos del Senado a los trabajadores. Era un apriete claro para que se sumen a un plan de jubilaciones anticipadas. Al día siguiente apareció otro correo con el que se pidió «descartar» el mensaje previo.
