Con el cambio en la forma de medir la inflación, la mejora del salario real del 4,5% se transforma en una caída del 5,7%
La falta de actualización de la canasta que utiliza el Indec para medir la inflación distorsiona la medición de precios y salarios: con una metodología más actual, el salario registrado pasaría de mostrar una suba del 4,5% a una caída del 5,7%, según advierten economistas.
