El centro porteño y varios puntos del país se llenaron de hinchas tras el triunfo de Argentina sobre Inglaterra. Y también se festejó en Madrid, París, Tel Aviv, san Pablo, Glasgow, Cardiff… Mirá los videos.
No importó el huso horario, el idioma ni el continente. Apenas el árbitro marcó el final del 2-1 sobre Inglaterra, la fiesta argentina se desató en todas partes. Desde el Obelisco hasta Europa, pasando por Medio Oriente y Sudamérica, la clasificación de la Scaloneta a una nueva final del Mundial volvió a demostrar que la pasión albiceleste no conoce fronteras.
En Buenos Aires, la postal se repitió como ya es una costumbre. Incluso antes del arranque del partido ya había un grupo de hinchas esperando en el Obelisco, el lugar elegido desde hace décadas para celebrar las grandes alegrías del deporte argentino, pese a que ni se había instalada pantalla alguna ni en los carteles publicitarios pasaban el partido. Pero el verdadero estallido llegó con el pitazo final. En cuestión de minutos, miles de personas coparon la 9 de Julio con banderas, camisetas y el clásico repertorio de canciones que acompaña cada triunfo de la Selección.
La Ciudad también había preparado dos Fan Fest para seguir el encuentro: uno en la Plaza Los Andes, en Chacarita, y otro en la Plaza Seeber, en Palermo. Ambos reunieron a cientos de familias e hinchas que explotaron de alegría con la remontada del equipo de Lionel Scaloni. Desde allí, muchos emprendieron la clásica peregrinación hacia el Obelisco, mientras otros festejaron en plazas, bares y esquinas de todos los barrios porteños.
La celebración, claro, no quedó limitada a la Capital. Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Mar del Plata y decenas de ciudades del país vivieron caravanas espontáneas, bocinazos y abrazos interminables. La Selección volvió a regalar una de esas noches en las que la Argentina parece detenerse por un rato para celebrar unida.
Pero el fenómeno fue mucho más allá de las fronteras. Las redes sociales comenzaron a llenarse de videos de comunidades argentinas festejando en distintas partes del planeta. Hubo imágenes desde Francia, España, Brasil e Israel, donde cientos de hinchas salieron con banderas y camisetas albicelestes para cantar por el pase a la final.
También aparecieron postales desde el Reino Unido. En Cardiff, capital de Gales, y en Glasgow, la ciudad más grande de Escocia, grupos de argentinos celebraron en bares y las calles una victoria que tuvo un sabor especial por el rival de turno. Los cantitos, las banderas y los abrazos demostraron, una vez más, que la Scaloneta siempre juega de local, esté donde esté.
El equipo de Scaloni ya había transformado Atlanta en una extensión de la Argentina antes del partido, con un banderazo multitudinario y miles de hinchas copando las calles de la ciudad estadounidense. Después de la clasificación, esa marea celeste y blanca simplemente se expandió al resto del mundo.
Una nueva final. Otra noche para la historia. Y un festejo que, como este equipo, ya dejó de tener límites geográficos. Porque mientras la pelota entraba en el arco inglés, el grito de gol empezaba un viaje que terminó recorriendo el planeta entero.
Los festejos en el Obelisco
@dantedirocco_
Los festejos en el mundo
Video: Olé.



