El presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi fue uno de los principales oradores de la mesa sindical que organizó Hugo Moyano junto a Pablo Micheli, en la que analizaron las repercusiones del paro general nacional. En ese contexto, el dirigente calificó a la huelga como «un éxito y un triunfo».

Además, señaló que es «un honor enorme que los chacareros podamos hablar en la casa de los trabajadores», y afirmó que la jornada de hoy es «una experiencia concreta de unidad de acción y de un reclamo nacional que retumba en toda la geografía agropecuaria y de la Argentina».
En ese marco, y en medio de cantitos que hablaban de «rajar a los traidores», Buzzi dijo que se trató de un paro contra «la soberbia, el auritarismo, la inflación, la hipocresía y la inseguridad».
«En todos los cruces de ruta, chacareros se juntaron y en el mismo lugar, ahora estamos en la misma vereda los camioneros, la UATRE, los gastronómicos, la CTA, Barrios de Pie, la FUA, el MST y los distintos movimientos en cada lugar», disparó y aseguró: «los chacareros somos también trabajadores».
«Es una satisfacción ser parte de una expresión que tiene montones de reclamos como salario mínimo, impuesto a las ganancias, mercado interno que hay que fortalecer», dijo.
También habló el «Pollo» Sobrero, de los ferroviarios, quien dio un fuerte discurso en el que subrayó que «dijeron que iban a funcionar todos los ferrocarriles y la realidad fue otra; todos los trabajadores ferroviarios mostramos de qué lado estamos».
«Decimos no al impuesto al trabajo y no a las asignaciones para unos solos», puntualizó, al tiempo que calificó a la CGT de Antonio Caló como «una oficina de la Casa de Gobierno». En ese sentido, le advirtió al Poder Ejecutivo que «si no reflexiona, nos volveremos a encontrar en la calle, y no por 24 horas».
Gerónimo Venegas fue otro de los que hablaron. En su caso, afirmó que «hay lugares que el paro es del cien por ciento». Además, consideró: «Tenemos la legitimidad de los trabajadores».
Por otra parte, fue notoria la ausencia de Luis Barrionuevo, líder de la denominada CGT Azul y Blanca, que tuvo como representantes a Carlos Acuña y Ricardo Cirielli.
El primero calificó a la jornada de huelga como «un día de fiesta», y aseguró que «hay una sola CGT», aunque aclaró que «la CGT Azul y Blanca va a seguir en la unidad, en la acción».
Por su parte, Cirielli afirmó que el gobierno «siempre está a tiempo de escuchar la voz de los trabajadores», tras lo cual disparó críticas a la Casa Rosada. «A este gobierno de le falta humildad. Si el gobierno no acepta los reclamos va a incrementarse este plan de lucha», dijo.