La empresa Electrofueguina radicada en Río Grande, Tierra del Fuego, comenzaría este mes a convocar a su personal para negociar la finalización de la relación laboral mediante esquemas de mutuo acuerdo. La medida, que incluiría a operarios y supervisores, se enmarca en una crisis profunda del sector electrónico que ya perdió más de 3.000 puestos de trabajo en poco más de un año.
La planta de Electrofueguina, empresa controlada por el grupo Frávega y radicada en la ciudad de Río Grande, Tierra del Fuego, encararía un proceso de reducción de personal mediante la modalidad de desvinculaciones acordadas que alcanzaría a la totalidad de su nómina. Según datos del ámbito industrial, la firma comenzaría durante octubre a convocar a sus trabajadores para plantearles la finalización de la relación laboral mediante esquemas de acuerdo entre las partes. La propuesta, señalan medios fueguinos, alcanzaría a los 181 integrantes de la nómina, e incluiría tanto a las líneas operativas como a quienes ejercen tareas de supervisión.
En Tierra del Fuego afirman que el mecanismo consistiría en realizar citaciones individuales a los integrantes de la nómina, aunque la empresa aún no oficializó el tipo de condiciones económicas que incluirá en sus ofertas. Si bien una desvinculación acordada no constituye formalmente un despido unilateral, el avance de este tipo de convenios se traduce en una disminución concreta de los puestos de trabajo disponibles. La posibilidad de que la convocatoria alcance a la totalidad de la planta genera tensión entre los trabajadores y las organizaciones gremiales. Hasta el momento, la medida no cuenta con la ratificación formal de la dirección empresarial ni de las autoridades de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) o los gremios jerárquicos.

La eventual ola de recortes en Electrofueguina se enmarca en un deterioro ocupacional profundo que azota a la industria amparada por el subrégimen de promoción provincial. Otras firmas emblemáticas del parque industrial de Río Grande y Ushuaia transitan complicaciones operativas idénticas: los ajustes de turnos, los esquemas de vacaciones anticipadas y la paralización de líneas enteras se han vuelto paisaje cotidiano en el sur del país. El sector electrónico fueguino perdió alrededor de 3.000 puestos de trabajo en poco más de un año, según estimó el presidente de la Cámara Fueguina de la Industria Nacional (CAFIN), Alberto Garófalo.
Los últimos indicadores oficiales reflejan la magnitud del impacto. En agosto de 2026, los sectores industriales promovidos registraron un total de 6.564 puestos de trabajo, un derrumbe significativo frente a los 10.033 empleos del mismo mes del año previo. La rama electrónica totalizó en agosto unos 5.091 operarios, lo que implicó una contracción del 37,7% en su plantel respecto del año anterior. El escenario se agrava con el cierre de otras firmas del sector, como BGH, Aires del Sur y la fábrica de aires acondicionados Electra y Fedders, que dejó 150 empleados en la calle.
La situación de Electrofueguina se suma a una serie de desvinculaciones que el grupo Frávega viene realizando en distintas áreas de su estructura. En septiembre, la empresa despidió a cerca de 180 personas en Frávega Tech, su firma de software, y fuentes sindicales advirtieron que el plan de ajuste podría alcanzar a 300 trabajadores en todo el país. El avance de las desvinculaciones en la planta fueguina profundiza la incertidumbre sobre el futuro del empleo industrial en Tierra del Fuego, una provincia donde la electrónica concentra la mayor parte de la actividad fabril y donde cada cierre o recorte de personal golpea de manera directa a la economía local y a las familias que dependen de esos puestos de trabajo.
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