J.B. Priestley consideraba que reducir al fútbol a once tipos pateando una pelota era lo mismo que decir que Hamlet era solo es solo un papel y tinta o que el violín es un pedazo de madera. Y lo que pasó el sábado en La Bombonera fue un ejemplo de aquello. Porque lo que bajó de las tribunas no fue una expresión que se limitó solo al andar del equipo de Diego Martínez. Es que, antes del inicio del partido, mientras en el césped se desplegaba una bandera con la inscripción «el club es de los socios» desde la popular bajó el hit que tanto detesta Mauricio Macri. Justo en el momento que no se disimula el acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza para capear el temporal de la Ley Ómnibus y con el recuerdo de la última elección del club de La Ribera, en la que Juan Román Riquelme se impuso a la fórmula Andres Ibarra-Macri, una votación que involucró hasta al propio presidente de la Nación.