La reunión de ayer en el Ministerio de Trabajo bonaerense no arrojó resultados: el dueño del laboratorio Valmax mantuvo su postura intransigente de realizar despidos. Este martes la empresa comenzó a enviar telegramas invocando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para pagar solo el 50% de las indemnizaciones. Los trabajadores se concentran en la puerta de la planta, mientras el Ministerio de Trabajo tampoco pudo ingresar al establecimiento.
La crisis del Laboratorio Valmax, en Ituzaingó, escaló un nuevo nivel este martes. La audiencia convocada para ayer en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, de la que se esperaba una propuesta concreta para destrabar el conflicto, terminó sin avances. Según confirmaron fuentes del sector, el dueño de la firma mantuvo su posición y no ofreció una salida que contemple el pago de los salarios adeudados ni la continuidad de los puestos de trabajo. La reunión había sido ordenada por la cartera laboral con la exigencia de presentar una propuesta tras la paralización de la planta y el bloqueo del acceso a 40 de los 60 empleados la semana pasada.
Este martes, la empresa pasó a la ofensiva con el envío de telegramas de despido. En el texto de las notificaciones, Valmax invoca el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, una figura que permite abonar una indemnización equivalente a la mitad de la prevista en condiciones normales para casos de «fuerza mayor o falta o disminución de trabajo no imputable al empleador fehacientemente justificada». Según los trabajadores y sus representantes gremiales, se trata de una maniobra para reducir el costo de las cesantías y evadir el pago íntegro de las indemnizaciones que les corresponden tras años de trabajo en el laboratorio.

Los trabajadores se concentran en la puerta del establecimiento, ubicado sobre la calle Suboficial Perdomo, en el barrio Villa León, y llevan adelante un corte de calle en reclamo por la situación. La protesta se sostiene mientras el Ministerio de Trabajo bonaerense también se hizo presente en el lugar, pero no pudo ingresar a la planta, según relataron los propios empleados. La imagen se repite: la empresa impide el acceso tanto a los trabajadores como a la autoridad laboral, profundizando un conflicto que ya lleva meses y que tiene a las familias de los 60 operarios en vilo.
El trasfondo de la crisis es el deterioro financiero de la compañía. Valmax acumula 196 cheques rechazados por un total de $156.526.850, según los registros del Banco Central, y desde el 30 de abril pasado viene pagando los salarios de forma fraccionada. Lo que comenzó como una medida «excepcional» se convirtió en la norma: la empresa adeuda el 50% de los sueldos de septiembre y no ha dado fecha para cancelar esa deuda. Como publicó InfoGremiales, los trabajadores ya venían sufriendo el pago en dos cuotas y la falta de respuestas sobre su futuro laboral antes de que la situación derivara en los despidos de esta semana.
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