La educación pública es un derecho, y para que miles de estudiantes puedan ejercerlo, el gobierno nacional debe cumplir la Ley de Financiamiento Universitario.
Las Universidades Nacionales atravesamos una situación crítica que afecta a docentes, nodocentes y sobre todo a los más vulnerables: nuestros estudiantes.
Cuando se afecta la calidad educativa por falta de recursos, también se está perjudicando el desarrollo del país y la calidad de vida de toda nuestra sociedad.
El pueblo argentino, a través de sus representantes en el Congreso, dijo contundentemente: la educación superior es una prioridad, y se sancionó una ley ratificada luego dos veces por la Justicia.
Cuando se incumple una ley, no solo se afecta a las universidades: se debilita el funcionamiento democrático que garantiza los derechos de toda la sociedad.
Defendamos lo que nos pone orgullosos ante el mundo.
El próximo *martes 12 de mayo* mostremos el valor que le damos como sociedad a la educación, la extensión, la ciencia y la cultura.
