Massismo y menemismo, dos caras de la misma moneda
Mariano Beristain En 1988, el precandidato justicialista Carlos Menem se puso el poncho, se dejó crecer las patillas y empezó a recorrer el país con el slogan del salariazo y la revolución productiva. Sin embargo, de forma paralela empezó a entretejer sus vínculos con lo más granado del establishment nacional y extranjero.
