La autopartista Crucianelli cerró sorpresivamente y soldó los portones para que la veintena de empleados despedidos no pudiera ingresar
La autopartista cordobesa Crucianelli dejó sin trabajo a una veintena de operarios que llegaron este lunes a cumplir su jornada habitual y se encontraron con la fábrica clausurada. La empresa acumulaba deudas salariales con los trabajadores que llevan años de antigüedad.
