Se trata de un informe elaborado por fuentes militares y especialistas a partir de datos del Banco Central. Indica que el 25% de los militares, policías, gendarmes y prefectos son morosos. El Gobierno les había habilitado que hagan Uber para complementar ingresos.
El ajuste libertario sobre el sector público marcó en las últimas horas un nuevo hito. Es que un informe elaborado por fuentes militares y especialistas a partir de datos del Banco Central indica que el 25% de los militares, policías, gendarmes y prefectos son morosos.
El problema afecta especialmente a los menores de 35 años y se agravó con fuerza bajo la gestión de Javier Milei y su política de ajuste: en agosto de 2024, el porcentaje era del 8%. Las deudas incluyen créditos bancarios, préstamos del Instituto de Ayuda Financiera de las Fuerzas Armadas y billeteras virtuales.
El Ejército aparece como el sector más afectado, con una morosidad del 29,3%. Una fuente de las Fuerzas Armadas vinculó el deterioro con los bajos salarios, las paritarias del sector público y el mayor peso de los servicios sobre los ingresos. También hay cuestionamientos de militares a las condiciones de los créditos hipotecarios otorgados por el IAF, con descuentos que pueden alcanzar el 40% del salario.
La situación salarial completa el cuadro: durante una demostración reciente de los F-16 en Córdoba, oficiales señalaron que un piloto argentino de esas aeronaves cobra entre $1,3 millón y $1,5 millón, mientras que un cabo segundo no llega a $900.000. También hay militares endeudados por gastos de salud, en medio de la crisis de la nueva obra social surgida tras los problemas de IOSFA.

Como había contado InfoGremiales, en junio de este año el ministerio de Defensa había tomado una determinación inédita y había habilitado por primera vez en la historia que los integrantes de las Fuerzas Armadas tengan un segundo empleo. Es la alternativa que encontró en medio de la asfixia presupuestaria y la crisis salarial que golpea a todo el Estado Nacional.
La decisión fue el blanqueo de los que vienen planteando los uniformados desde que Javier Milei frenó la jerarquización salarial que implementó Sergio Massa para equiparar los ingresos con los de los efectivos policiales.
Defensa habilitó, entronces, a desempeñar actividades laborales complementarias fuera de su horario de servicio a soldados, suboficiales y oficiales, y establece que a partir de ahora podrán trabajar legalmente en tareas privadas para reforzar sus ingresos.
Entre las actividades permitidas figuran empleos vinculados a plataformas de transporte y reparto, servicios de seguridad privada y otras ocupaciones compatibles con la función militar.
INFOGREMIALES
