La mesa sindical que integran el Sindicato de Comercio de la costa SECZA, Camioneros, UATRE y Maestranzas reclamó formalmente la participación de los municipios de General Pueyrredon, Mar Chiquita y General Alvarado ante la falta de respuestas de Supermercados Toledo. Tras más de dos meses de audiencias, la firma no presentó un plan de negocios y el gremio advirtió que avanzará con medidas de fuerza si no se pagan los salarios de octubre.
La crisis de Supermercados Toledo sumó un nuevo capítulo con un fuerte reclamo de intervención política. La mesa de trabajo sindical que integran el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA), Camioneros, UATRE y Maestranzas solicitó formalmente que se convoque a las autoridades de los municipios de General Pueyrredon, Mar Chiquita y General Alvarado para abordar la crítica situación de la cadena. El planteo se realizó durante una audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense, donde los gremios advirtieron que la empresa no ha presentado un plan de negocios concreto que permita vislumbrar el futuro de la firma ni garantizar la continuidad de la actividad.
El malestar sindical se profundizó tras más de dos meses de reuniones sin avances. En la última audiencia, realizada el jueves 22 de octubre, la representación gremial fue contundente: además de pedir la participación de los municipios, exigió que se intime al titular de la empresa a presentarse personalmente en la próxima reunión para que brinde definiciones concretas sobre el futuro de la compañía y las medidas que adoptará para preservar las fuentes laborales. La falta de previsibilidad mantiene en vilo a los trabajadores, que necesitan garantías sobre la continuidad de sus empleos y el cobro de sus salarios.
El contexto que rodea a la empresa es de una crisis profunda y prolongada. Toledo, que emplea a más de 1.500 personas, arrastra un concurso preventivo desde 2006 y en los últimos meses agravó su situación financiera: acumula cientos de cheques rechazados por miles de millones de pesos y ya se desprendió de sucursales para afrontar deudas. Los salarios se han pagado de forma parcial y en cuotas, lo que derivó en asambleas, retención de tareas y cierres temporales de locales, mientras los gremios denuncian que la firma también incumple con los aportes previsionales y la obra social.

Frente a este escenario, la representación sindical dejó expresa su reserva de adoptar medidas de acción directa ante un eventual incumplimiento en el pago de los salarios correspondientes a octubre. Durante la audiencia, los gremios también presentaron documentación fotográfica sobre el estado de los establecimientos y su funcionamiento operativo, como respaldo de sus denuncias. La decisión de involucrar a los municipios apunta a que los gobiernos locales se comprometan en la búsqueda de soluciones frente a una crisis que afecta a miles de familias y que podría tener consecuencias económicas y sociales en toda la región.
La situación de Toledo es un espejo de la crisis que atraviesa el consumo masivo y el entramado comercial de Mar del Plata. Con más de 40 sucursales en la ciudad y la zona, la cadena es un actor clave en la economía regional, y su eventual colapso tendría un impacto directo no solo en sus empleados, sino en proveedores, comercios de cercanía y en la actividad económica de los municipios involucrados. Mientras los gremios redoblan la presión y exigen definiciones, los trabajadores esperan que la Justicia, el Gobierno provincial y los intendentes articulen una respuesta que permita preservar las fuentes de trabajo y evitar que la incertidumbre se prolongue sin compromisos verificables.
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