Gremiales Nacionales Sindicales

Tras un divorcio de casi 30 años, la CTA K ahora quiere volver a la CGT

Sindical/Nacionales/Clarin

En un congreso que tendrán este jueves en Lanús, los ceteistas votarán una moción para buscar la unidad con la central peronista. Pero podrían encontrar alguna resistencia en Azopardo.

Tras romper con la CGT hace casi 30 años, los gremios que integran la CTA de los Trabajadores -históricamente ligada al kirchnerismo- decidirán este jueves en un congreso si regresan a la central sindical peronista. Todo indica que la moción será aprobada: la propia conducción ceteista es la que propugna el retorno a la CGT bajo el argumento de que se debe «frenar la atomización del movimiento sindical».

Los dirigentes ceteistas, incluso, ya le adelantaron al candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, el paso que están por dar.

«Lo importante es la unidad para defender las conquistas sociales y los derechos de los trabajadores», fundamentó el ceteista Roberto Baradel.

La decisión le daría vigencia al viejo refrán de «el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen». Aunque el camino que puede tener por delante la CTA no asoma del todo demasiado fácil, sobre todo por las resistencias que podría encontrar entre algunos importantes sectores cegetistas.

La CTA nació en 1991 como un desgajamiento de la CGT durante la presidencia de Carlos Menem. Sus principales fundadores fueron dos gremios (los estatales de ATE y los docentes de CTERA) que en aquellos años mayor disconformidad mostraron con la posición dialoguista y de acompañamiento que tomaron muchos sindicalistas peronistas.

Pero en 2011 la CTA se fracturó en dos partes. De un lado quedó un grupo de gremios abiertamente kirchneristas, que conformaron la CTA de los Trabajadores. Otros gremios que enfrentaban las políticas de la entonces presidenta Cristina Kirchner se rearmaron como CTA Autónoma (su sindicato más numeroso es ATE).

Roberto Baradel, secretario general del SUTEBA y dirigente de la CTA de los Trabajadores, señaló a Clarín que en el congreso que tendrán este jueves en Lanús se votarán tres mociones: «La primera es avanzar hacia la refundación del contrato social; la segunda que la CTA es autónoma pero no neutral y los trabajadores debemos votar a los candidatos del Frente de Todos; y la tercera es marchar hacia la unidad en una sola central de trabajadores en la Argentina».

En la CGT están al tanto de la decisión que se encamina a tomar esa CTA, aunque sus dirigentes aseguran que hasta ahora no se mantuvo ningún tipo de conversación entre ambas centrales.

Pero un jefe cegetista planteó: «La vuelta a la CGT no sería de la CTA sino de sus gremios. Si alguno se cree que podríamos ir hacia un proceso en el que confluyan las dos centrales y pasar a llamarnos CGT-CTA se equivoca. Eso no va a pasar ni locos».

Efectivamente, algunos ceteistas imaginan un esquema como ese. Pero entre algunos de sus dirigentes admiten que para una definición sobre este punto falta mucho.

«Lo que se iniciará el jueves es un proceso y veremos cómo termina. Ahora es el trazo grueso la decisión política de marchar hacia la unidad», dijeron.

Habrá que ver, por ejemplo, si el posible regreso a la CGT de CTERA (es el gremio más importante de la CTA de los Trabajadores) genera tensiones con otros gremios docentes. En la central peronista están UDA, Sadop, UMET, UDOCBA y CEA.

Además de CTERA, el otro gremio importante con personería gremial que está en la CTA K es de los aeronáuticos de APA.

En la CGT hay viejas rencillas con la CTA porque los que se fueron cuestionaron el modelo sindical que representa la central sindical peronista. Pero algunos de sus integrantes ya se adelantaron en darles la bienvenida.

“Este momento nos convoca a la unificación del movimiento obrero para continuar defendiendo a las trabajadoras y los trabajadores después de 4 años de políticas macristas”, dijo el titular del Suterh, Víctor Santa María.

Sede de la CGT, en la calle Azopardo.

La otra CTA no tiene en sus planes volver a las fuentes como sus primos de la CTA K.

«No hay razones para plantearse en este momento la unidad con la CGT. Venimos de ahí, pero nos fuimos porque planteamos un proceso de organización gremial diferente», dijo anoche a Clarín Ricardo Peidro, su secretario general. Y agregó: «No creemos que la unidad sea juntar dirigentes».

Acerca del autor

Pablo Fernandez