Convocados por sindicatos y organizaciones sociales, los trabajadores de la salud marchan este miércoles 20 a Plaza de Mayo para rechazar el recorte de $63.000 millones en el presupuesto sanitario. Bajo el lema «La salud no puede esperar», la protesta será federal e incluirá un paro nacional, mientras denuncian el desfinanciamiento de programas clave como Remediar, vacunas y PAMI.
En una nueva jornada de protesta contra las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei, los trabajadores y trabajadoras de la salud saldrán este miércoles a las calles para reclamar por el desfinanciamiento del sistema sanitario público. La movilización replicará el espíritu de las recientes marchas universitarias y buscará visibilizar el impacto del recorte presupuestario de 63 mil millones de pesos en las partidas destinadas a Salud. Bajo el lema “La salud no puede esperar”, la convocatoria en la ciudad de Buenos Aires es a partir de las 13, desde el Ministerio de Salud de la Nación hacia Plaza de Mayo, con adhesiones previstas en todo el país.
El ajuste anunciado por la gestión libertaria se inscribe en una serie de decisiones que, según denuncian organizaciones del sector, atentan directamente contra el derecho a la salud. Desde el Foro por el Derecho a la Salud alertaron sobre “el desfinanciamiento y la interrupción del programa Remediar”, que garantizaba el acceso gratuito a medicamentos esenciales mediante botiquines para centros de atención primaria. También señalaron el desfinanciamiento del PAMI y la imposición de topes a sus médicos, el “desguace” del Programa Nacional de Inmunizaciones y el retroceso en políticas de Salud Mental, con una reforma que impulsa una mirada centrada exclusivamente en el diagnóstico médico.
En un video difundido para convocar a la sociedad a sumarse a la marcha del 20 de mayo, el Foro advirtió que “desde hace dos años, el gobierno nacional viene desfinanciando áreas fundamentales del sistema sanitario”. Entre los puntos críticos mencionaron el faltante de vacunas, los recortes en programas de discapacidad, la reducción en formación de residencias y las deudas millonarias. “El resultado es alarmante: un millón de familias quedan sin cobertura y sin respuestas, frente a un gobierno que abandona su responsabilidad de cuidar a cada argentino”, afirmaron.



El médico Manuel Fonseca, referente del Foro, sostuvo que “el ajuste empieza a sentirse en cada hospital, en cada centro de salud y en cada paciente que no puede acceder a su tratamiento”. Fonseca subrayó que la situación impacta con mayor crudeza en los sectores más vulnerables, que dependen exclusivamente del sistema público para atención, medicación y cuidados. “Exigimos la restitución de programas sanitarios, la normalización en la provisión de medicamentos y vacunas, y el fortalecimiento urgente del sistema público de salud”, remarcó.
La protesta contará además con un paro nacional del sector, anunciado por la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (Fesintras). Su secretario general, Pablo Maciel, detalló que la jornada tendrá carácter federal, con actos y movilizaciones simultáneas en Jujuy, Chaco, Rosario, Córdoba y otras provincias. “Esta decisión responde al difícil contexto por las decisiones políticas y sanitarias del gobierno nacional, que ha puesto en situación delicada a todo el sistema sanitario argentino: público, seguridad social y obras sociales”, concluyó Maciel.
Distante de los medios, el último posteo en X del ministro de Salud Mario Lugones anuncia, a través de Javier Milei, la «derrota del wokismo», mientras pelean con filósofos del siglo XVII:

